La alimentación es la mejor medicina

en Universo de Talentos

Review

Plátano & Sabor a Miel
1/10
Limón & Fragancia
1/10
Tomante & Olor a tomatera
1/10
Sardina & Altántico
7/10
Caracoles & Tierra
9/10
Overrall
3.8/10

La comida adulterada para venderla a nivel internacional o nacional, así como la comida tratada para que su durabilidad sea mayor, no es saludable. Cualquier alteración química hace que nuestro cuerpo rechace esas dosis diminutas o las ingiera minando el cuerpo con enfermedades.

La alimentación es la mejor medicina y el supermercado son el peor cenobio.  El agua es tan saludable, como la lluvia que no trae arsénico contenido por los humos industriales. La fruta y verdura reciben pesticidas y químicos para controlar la producción. ¿Alimentar a la millonada de españoles y turistas es viable?

Muchos hemos crecido con la miel del plátano en mis labios, la ternura olfativa del limón y la fragancia del romero. Cogiendo la fruta y la verdura sin prisiones frías, sin ceras químicas que le den mayor durabilidad según los kilómetros en barco a recorrer.

Se crearon los mercados de abastecimiento, las normas y se dominó al agricultor. Se le dio oportunidad para ser rico y normas, para tributar al estado.

Ahora, cuarenta años después, sino sentimos el placer del dulce en la fruta, compramos el marketing del azúcar.

No es normal para el pimiento verde estar en cámaras de frío durante meses conservando sus propiedades, imprimiendo en la piel del pimiento encerados químicos o pulverizando mediante la climatización la fruta y verdura.

La alimentación es la mejor medicina para la salud. No a cualquier precio. Porque estamos subiendo el índice de enfermedades. Ocupando un porcentaje alto de los presupuestos del estado en sanidad por permitir que la salud pública y el planeta se destruyan tiene una contrapartida.

La alimentación química, aumentan su vida comercial e industrial. Tenemos los campos isleños abandonados por la globalización. Cuando podríamos tener un vivero de empresas de agricultores y ganaderos para comercializar fruta y verdura sin tanto químico para recorrer kilómetros en barcos. Sin tanta cámara de frío en la red de mercados de abastecimiento.

La propia ley es la propia trampa del juego de la salud, del pleno empleo. Esto denota que estamos viejos, que tenemos ideas cansadas y que tenemos fuerza para hacer pasar hambre al que quiera luchar contra corriente con tal de no perder la cuota de riqueza creada en una economía no sostenible para todos.

Las naranjas frescas no tienen nada que ver las naranjas de cámara, eso lo sabe cualquiera. Estos alimentos que reciben refrigerantes de CO2, glicol y otros productos para mantener su funeral, nos echan a perder la salud. Eso sin contar que en Canarias se vende a precio de oro frutas y verduras que vienen del resto de península o a nivel internacional, que la población no consume por ser cutres en su cultura.

El declive diseñado, está siendo luchado por personas que sí creen qué podemos hacer las cosas mejor.

Las patologías del cuerpo y mente vienen en gran parte por el ambiente en el aire y por la alimentación. Somos los que comemos y respiramos.

El instinto humano de saborear y transmitir la chispa de la vida a nuestras neuronas nos está transformando.

Hoy, cuando te comes un plátano, ya hemos intervenido con productos químicos en la tierra. El plátano canario de hoy es insípido, un trozo de carne vegetal aderezado con una marca y marketing. Pocos cultivos tienen nuestro plátano pequeño y dulce de antaño.

Fruta y Verdura Ecológica

La fruta y verdura ecológica es más cercana al fiel sabor del plátano canario, del tomate y otros tantos alimentos que podemos llevar a la cocina. Estamos amortiguando un sistema de agricultura a nivel nacional e insular que la sociedad no ha solicitado.

¿Cuándo dijo la población canaria que perdiéramos la cadena de sabores y saludable de las frutas y verduras? ¿Quién dijo de pasteurizamos la leche animal? No nos ha quedado otro remedio que adaptarnos al químico que nos daban para comer a un precio razonable según el salario.





Si dejamos de percibir el sabor en la mente que acompaña al alimento, perdemos el instinto de la alimentación. Si el plátano canario no es miel, entonces vas a otro producto más químico, a comprar la miel para percibir el azúcar y lo haces con todas esas grasas de dulces que están subiendo el nivel de ingresos en hospitales y subiendo la cuota de enfermedades en una población joven.

Recipe

¿Se han perdido los talentos de nuestros abuelos? Tenía un profesor de química en la universidad con el que aprendía más en la cafetería. Recuerdo que decía: “El ser humano, si le pones mierda, mierda se come.” Que no te suene raro, ni fuerte. No se trata de ofendernos. Esta era la conclusión de un químico que llevó la cera a la naranja, que pasteurizó la lecha animal. Todo en pro de los negocios, de la economía de la época, de los salarios. Razonando, desde el lado de quien manda que era lo mejor que nos podía ofrecer.

¿Has ido a algún restaurante donde el aceite tiene un olor a rancio cuando te llegan las sardinas fritas? Pues eso ya no es aceite, es plástico. Comes sardinas con una fina capa de plástico que introduces en tu organismo. Eso pasa porque sólo el aceite de oliva permite freír con la misma aceita de dos a tres veces.

Muy pocos negocios de hostelería nos ofrecen productos así:

  • Productos van de la tierra al consumidor
  • Productos Isleños
  • Productos más ecológicos que convencionales
  • Productos en el mercado de toda la vida

Muy pocos supermercados separan los alimentos por tipo de químicos cancerígenos. Nos la pasamos leyendo las etiquetas: aceite de palma, las famosas E, otros…

Muy pocas industrias de empaquetado te ponen la etiqueta de verdad. Nos venden uvas de Lanzarote en el vino que vienen de fuera. Nos venden tomates y naranjas como españoles, que son de Marruecos. Manzanas españolas, que vienen de Latinoamérica.

La cadena de timo es tan grande, que al final nos la pasamos mirando las guerras de los partidos políticos como el que ve un partido de tenis. Dejando pasar la realidad diaria de la alimentación, por ejemplo.

Ya sé que ir al mercado de frutas y verduras se está convirtiendo en un recuerdo debido a los esfuerzos. Tan poco sé, como a veces podemos ir a las grandes superficies a dejar nuestro sueldo, que con tanto trabajo y sudor hemos logrado, en un espacio donde vuelan los bichos sobre las cebollas y las frutas son de cámara de hace dos años. Hemos entrado sin darnos cuenta en un círculo vicioso donde nos conformamos con lo que sea con tal de comer.

Cuando empezamos a dejar de ser zombies, cuando podemos empezar a mirar y buscar, no es fácil encontrar frutas y verduras fiables. Lo único que podemos hacer es perseguir a una madre de las de antaño.

El número de habitantes que tiene acceso a cultivo sano es mínimo. El número de residentes que pueden comprar al precio de fruta y verdura saludable es mínimo. Sin embargo, algún día tendremos que dejar de consumir estos productos para nuestra mesa y manifestarnos con ventas cero.